La nueva normalidad

 

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La emergencia sanitaria generada por la pandemia ha desnudado la fragilidad de los sistemas inequitativos que hemos construido por siglos y nos mantiene en una incertidumbre que sobrepasa cualquier cálculo. Pero también permite reflexionar sobre los cambios que estamos experimentando en las formas de relacionamiento. Temas como la seguridad virtual, el teletrabajo, el estudio por medios remotos y las relaciones sociales sin contacto físico cobran fuerza a golpe de las circunstancias. 

Los cambios fueron drásticos y rápidos. De un día para otro, iniciamos una cuarentena que parece no tener fin. Mientras en Colombia se hacen pruebas de reactivación económica, en China volvieron las cuarentenas en algunas zonas por la reaparición del brote del virus. Nadie estaba preparado para esta situación, pero el efecto de la implementación de medidas de aislamiento, control de aglomeraciones y restricción del transporte público, al tiempo que se adecúan las instalaciones sanitarias y se hace un estricto seguimiento epidemiológico, han demostrado ser efectivas en Bogotá. También han funcionado las zonas de cuidado especial en aquellos sectores de la ciudad donde el contagió creció más rápido.

Por supuesto, comparto la preocupación por la reactivación económica. Son muchos los sectores afectados por la crisis en Bogotá que necesitan volver a entrar al ruedo, de manera gradual, sobre todo, porque el tejido empresarial en la ciudad está integrado básicamente por micro, pequeñas y medianas empresas, muy vulnerables en la coyuntura. A este tema hemos dedicado varias columnas.

Justamente ese equilibrio necesario entre mantener condiciones de cuarentena que permitan salvar vidas y, al tiempo, garantizar que la economía subsista, es la versión actual de “nueva normalidad”, término acuñado en 2008 a propósito de los efectos de la crisis financiera en Estados Unidos para advertir que el crecimiento de su economía no alcanzaría las cifras de antes. Lo anormal se vuelve normal, un oxímoron puro que, en tiempos de coronavirus, le disgusta a Trump. 

Esta “nueva normalidad” incentiva la virtualidad y otras formas de movernos y relacionarnos.

Puedes leer el artúculo completo en este enlace:

https://www.kienyke.com/kien-opina/la-nueva-normalidad-por-mafe-rojas